No a los Combustibles Fósiles

Sin Caucho, las Máquinas No Avanzan

Sin caucho, no hay llantas

Un acto intencional de terrorismo biológico tan sencillo que podría llevarse a cabo por tu abuela podría precipitar una crisis económica de dimensiones sin precedentes. — Prefacio a One River por Wade Davis1


Conque una sola espora errante del Tizón de Hoja de Suramérica llegue al Sudeste Asiático se podría frenar completamente la era automotriz. — “Por qué (todavía) no podemos vivir sin caucho” por Charles Mann2


Los aviones continuarán aterrizando durante un rato más, hasta que se desgasten sus llantas. Las aerolíneas tendrán que tomar una decisión entre usar caucho viejo que es inseguro y no despegar más. Se fabricarán nuevos autos, pero eventualmente el caucho natural necesario para las paredes laterales será excesivamente caro. Las carreteras se quedarán mudas. — Never Out of Season por Rob Dunn 3

Dun, en el capítulo 12 de su condena a los cultivos sin diversificación, categorizó a este escenario de distópico, pero para muchos suena maravilloso. Este resultado es inevitable mientras el viaje y flete globalizado vía aérea continúe, y podría llegar antes que después si alguien llegara a transportar las hojas equivocadas. (O las hojas correctas, en caso de que no creas que ese escenario sea distópico, entonces serían deseables) Dunn explica:

El tizón de hoja llegará a Asia en algún momento. ¿Cómo será? Las esporas de hongos son delgadas y no les va bien en viajes extendidos, tales como en barco, pero les va bien en un avión. […] Como notó un estudio de 20124 , “El patógeno puede aislarse fácilmente de los árboles de caucho infectados… y se pueden transportar sin ser detectados a través de las fronteras” lo cual equivaldría a decir que la destrucción intencional del suministro mayor de caucho del mundo sería fácil […] Sería fácil porque los árboles se han plantado densamente; porque la mayoría de las plantaciones están relativamente cerca; porque los árboles son genéticamente muy similares entre sí. Sería fácil porque los árboles en Malasia no han sido seleccionados por su resistencia; han sido seleccionados por su productividad. Los agrónomos eligen árboles que generen mucho látex, favoreciendo el beneficio a corto plazo por sobre la seguridad a largo plazo.

Los especialistas expresan su preocupación de que los terroristas puedan tener la tecnología necesaria para diseminar el Tizón de Hoja a Asia. ¿Acaso tienen el conocimiento necesario para transportar y propagar esporas de hongos, el conocimiento especializado necesario para destruir el suministro mundial de caucho? Por supuesto que sí lo tienen, porque lo único que hacer es viajar con un bolsillo lleno de hojas infectadas.5

Monocultivo de caucho: eficiente pero vulnerable

Fuentes naturales de caucho

Monocultivo de caucho: eficiente pero vulnerable

El caucho natural se procesa del látex que se extrae del árbol Hevea brasiliensis. Nativo de Brasil, el árbol es muy suceptible al Tizón de Hoja de Suramérica con el cual coevolucionó6, que además arrasó con todos los esfuerzos por establecer plantaciones de caucho en la región.2 Las plantaciones densas se volvieron posibles sólo después de que los humanos transportaran en ferry las semillas a Asia en viajes navieros demasiado largos para que las esporas del hongo de tizón sobrevivieran. Esta liberación de sus depredadores permitió la multiplicación de ejemplares que brindaran la máxima producción al látex. Hoy en día, 90% del caucho natural proviene de monocultivos gigantescos de clones idénticos en las plantaciones asiáticas, predominantemente de Tailandia, Indonesia, Viet Nam, India, China y Malasia.7 8

Al día de hoy, este acto único de terrorismo biológico, la introducción sistemática de esporas de hongos tan pequeñas que se pueden mover en un zapato, podría arrasar con las plantaciones, apagando la producción natural de caucho de la última década. Resulta difícil de creer que cualquier otra materia prima sea tan vital y vulnerable.1

Incluso sin la infección intencional de hojas jóvenes vulnerables, la llegada del Tizón de Hoja es inevitable con el tiempo. Mientras tanto, las enfermedades de la hoja de caucho tales como la tiradora de hojas Fusicoccum, que ya está presente en Asia, amenazan la productividad si expanden su rango dentro de la región, y al tener síntomas similares, dificultan la detección temprana del Tizón de Hoja. Algunos países asiáticos sí toman precauciones contra la introducción del Tizón de Hoja por flete aéreo y tránsito de pasajeros con origen en países suramericanos. Pero muchos no llevan a cabo ninguna inspección; aquellos que sí la hacen no inspeccionan el tráfico proveniente de países sin Tizón de Hoja, a pesar de los vuelos de transferencia de donde pueda venir o hacer escala7; y no hay sistemas de inspección que sean completamente seguros, especialmente contra antagonistas que busquen subvertirlos.

Una vez que golpea el tizón, un programa de mitigación con hibridación, propagación y cultivo de variedades resistentes tomará como mínimo una década antes de que las plantaciones nuevas de Asia puedan madurar hasta el punto de cosecha. Incluso entonces, la producción será más baja de lo que es ahora, ya que las nuevas variedades cederán parte de su capacidad de rendir cantidades copiosas de látex para obtener la resistencia.

Caucho natural y combustibles fósiles

Aunque se pueda derivar del petróleo materiales que puedan mezclarse o sustituir al caucho natural en muchas aplicaciones, más del 40% del caucho global que se usa sigue siendo natural.2 A pesar de los 80 años de investigación y desarrollo, el caucho sintético permanece inferior al caucho natural en resiliencia y resistencia a la tracción, resistencia al abrasión e impacto, y capacidad de absorción de impacto sin generar calor. En la medida que las fuerzas de escasez del caucho natural obliguen a un reemplazo subsecuente con materiales sintéticos, el incremento de costos o reducción de calidad de los productos que dependen del caucho restringirán la actividad industrial global y por lo tanto reducirán el uso de combustibles fósiles.

Sin caucho no hay minería

Más significativamente, las llantas requieren de caucho natural, consumiendo el 70% de la producción anual. Las llantas de aviones y llantas gigantescas de los vehículos sobrepesados (OTRs) usados en la construcción y vehículos de minería requieren de cerca del 100% de caucho natural. Las llantas de los coches, pickups y camiones pueden emplear más materiales sintéticos, pero aun así, requieren del caucho natural que es más fuerte en un 40-75% de su contenido.

Cuando Japón limitó el suministro de caucho asiático a los E.E.U.U. durante la Segunda Guerra Mundial, los E.E.U.U. rápidamente impusieron un límite de velocidad de 60 km/hr para reducir el uso y desgaste de las llantas (reduciendo el consumo de gasolina como efecto secundario) y frenó la manufactura doméstica de coche y camiones.1 Si el flujo de látex se secara hoy, también lo haría el flujo global de coches, camiones, aviones, equipo de minería y de los combustibles fósiles de los cuales son co-dependientes. Ese es el futuro que anhelamos.

Lectura adicional


  1. One River: Explorations and Discoveries in the Amazon Rainforest by Wade Davis, 1996. Chapter 11 is most relevant to this topic.
  2. Mann, Charles. Why We (Still) Can’t Live Without Rubber, National Geographic January 2016.
  3. Never Out of Season by Rob Dunn, 2017. Chapter 12 is most relevant to this topic.
  4. Onokpise, Oghenekome; Louime, Clifford. The Potential of the South American Leaf Blight as a Biological Agent. Sustainability 2012, 4.
  5. Kheng Hoy Chee, “Management of South American Leaf Blight,” The Planter 56 (1980), 314-25.
  6. Guyot, Jean; Le Guen, Vincent. A Review of a Century of Studies on South American Leaf Blight of the Rubber Tree. Plant Disease 2018, Vol. 102 No. 6.
  7. Pest Risk Analysis for South American Leaf Blight of Rubber, July 2007.
  8. The Leading Natural Rubber Producing Countries In The World, 2013 data.

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